Promarine, proyecto N°1 en el Women in Ocean Food Innovation Studio

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Twitter (X)

Temas de esta página

Durante décadas, el sistema científico argentino formó investigadoras e investigadores de excelencia. El desafío siempre fue el mismo: transformar ese conocimiento en impacto económico, ambiental y social sostenible.

Hoy, esa transición es tangible.

Promarine fue seleccionada para integrar el Women in Ocean Food Innovation Studio, iniciativa impulsada por Hatch Blue junto a Conservation International Ventures, posicionándose dentro del ecosistema global de economía azul liderado por mujeres en América Latina.

El programa se desarrolló en La Paz, México, y reunió a emprendimientos de alto impacto enfocados en:

  • Innovación marina sostenible
  • Economía circular
  • Soluciones bio-basadas
  • Conservación con modelo de negocio

Entre todos los proyectos participantes, Promarine fue reconocida como el proyecto más rentable del programa, ocupando el puesto número uno de manera indiscutida.

Ciencia aplicada a la economía azul

Nuestra propuesta integra biotecnología marina y salud humana bajo una lógica de impacto sistémico. Los antioxidantes derivados de huevas de erizo de mar no solo representan un avance en nutrición celular, sino también un modelo productivo basado en:

  • Acuicultura ética y trazable
  • Aprovechamiento responsable de recursos marinos
  • Validación científica rigurosa
  • Escalabilidad con impacto ambiental controlado

Este reconocimiento internacional no valida únicamente un producto. Valida un modelo.

Un modelo en el que la investigación académica, con más de 20 años de trayectoria en ciencias biológicas y acuicultura, se transforma en biotecnología competitiva a escala global.

Liderazgo femenino y redes estratégicas

El Women in Ocean Food Innovation Studio también visibiliza una realidad estructural: las mujeres siguen enfrentando barreras significativas en el acceso a capital y redes en la economía azul.

Formar parte de este espacio implica contribuir a cambiar esa ecuación.

La experiencia permitió consolidar alianzas estratégicas, intercambiar aprendizajes con iniciativas que transforman desde sargazo invasivo en combustible limpio hasta sistemas de monitoreo marino con inteligencia artificial, y fortalecer una comunidad de liderazgo femenino científico que continúa activa más allá del programa.

Promarine demuestra que es posible integrar rigor científico, sostenibilidad ambiental y viabilidad económica bajo una visión internacional.

Del CONICET al mundo no es una metáfora.
Es un modelo de innovación que convierte ciencia en bienestar tangible y posiciona a la Patagonia como frontera biológica estratégica para la salud del futuro.