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Cómo un desarrollo del CONICET y ERISEA está cambiando el paradigma de la recuperación con evidencia de ensayos doble ciego.
La ciencia argentina ha logrado lo que parecía imposible: validar clínicamente un activo marino patagónico para combatir las secuelas virales. Descubrí cómo el Equinocromo A puede ayudarte a recuperar tu calidad de vida.
Respuesta Directa: Un reciente ensayo clínico doble ciego realizado en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires validó la eficacia de Echa Marine (basado en Equinocromo A) para apoyar la recuperación en pacientes con síndrome post-COVID. El estudio demostró una reducción significativa del dolor, mejora en la movilidad y modulación de la inflamación (reducción de IL-2 y aumento de IL-10), ofreciendo una alternativa natural y segura con respaldo científico.
TL;DR: Un ensayo clínico doble ciego en el Hospital de Clínicas validó que Echa Marine reduce significativamente el dolor y mejora la movilidad en pacientes con COVID prolongado. Gracias a la tecnología del CONICET, este suplemento modula la inflamación y ofrece una biodisponibilidad del 95%. Es una solución científica argentina para la fatiga post-viral.
En un mundo donde la salud se ha vuelto la prioridad número uno, encontrar soluciones que no solo prometan, sino que demuestren resultados, es fundamental. La ciencia argentina, reconocida mundialmente por su excelencia, ha marcado un antes y un después en la nutracéutica con la validación clínica de los espinocromas. Si alguna vez te sentiste atrapado en un ciclo de cansancio que no se va con dormir, o si sentís que tu cuerpo no volvió a ser el mismo después de una infección viral, esta información es para vos.
Desde Promarine Antioxidants, en colaboración con investigadores del CONICET y ERISEA S.A., hemos llevado la investigación de los antioxidantes marinos a un nuevo nivel. No nos conformamos con estudios de laboratorio; fuimos a los hospitales públicos para probar nuestra tecnología en pacientes reales. El resultado es una esperanza fundamentada en datos estadísticos robustos y biotecnología de vanguardia.
El término ‘Long COVID’, COVID prolongado o síndrome post-COVID, ha pasado de ser una curiosidad médica inicial a una condición reconocida mundialmente que afecta la calidad de vida de una porción significativa de la población. No se trata simplemente de tardar un poco más en recuperarse de una gripe fuerte o de sentirse cansado unos días; estamos hablando de una alteración sistémica que persiste meses, e incluso años, después de que el virus ha abandonado el cuerpo.
Los síntomas más reportados incluyen una fatiga debilitante que no mejora con el descanso (conocida clínicamente como fatiga post-viral), disnea o falta de aire ante esfuerzos mínimos, dolor articular y muscular generalizado, y una disfunción cognitiva a menudo descrita como ‘niebla mental’. Pero, ¿qué ocurre realmente dentro de tus células para que esto suceda? Las investigaciones sugieren que la persistencia de estos síntomas está íntimamente ligada a una inflamación crónica de bajo grado y al estrés oxidativo que daña las mitocondrias.
Las mitocondrias son las ‘baterías’ de nuestras células. Son las encargadas de producir la energía (ATP) necesaria para que cada órgano funcione correctamente. Cuando el cuerpo lucha contra una infección viral intensa, se produce lo que los médicos llaman una ‘tormenta de citoquinas’, una liberación masiva de moléculas inflamatorias para combatir al invasor. Este proceso es necesario para la defensa inicial, pero tiene un costo metabólico altísimo.
En muchos casos, incluso después de eliminar el virus, el sistema inmune no logra volver a su estado de equilibrio o homeostasis, quedando en un estado de alerta permanente. Esto consume una cantidad inmensa de energía y genera radicales libres que atacan las estructuras celulares, especialmente a las mitocondrias. Aquí es donde la ciencia de Promarine Antioxidants entra en juego. Entender que el problema radica en la base celular y mitocondrial fue la clave para desarrollar una solución que no solo tape los síntomas superficiales, sino que apoye al cuerpo en su proceso de reparación natural desde adentro hacia afuera.
Para entender por qué este ensayo clínico es tan relevante a nivel mundial, primero tenemos que hablar del protagonista de esta historia: el erizo de mar. Estos organismos han habitado los océanos por millones de años, sobreviviendo a cambios climáticos drásticos, depredadores y enfermedades gracias a un sistema inmune extraordinario. En sus huevas (y específicamente en las células de su sistema inmune) se encuentran unos pigmentos únicos llamados espinocromas.
Entre esta familia de compuestos, el más potente y estudiado es el Equinocromo A (EchA). Este compuesto no es un antioxidante común como la vitamina C o E. Mientras que la mayoría de los antioxidantes neutralizan un radical libre por molécula (una relación 1:1), estudios científicos han demostrado que el Equinocromo A tiene una capacidad mucho mayor. Según investigaciones recientes, el EchA puede neutralizar múltiples radicales libres simultáneamente, exhibiendo una estequiometría de aproximadamente 1:7 en la neutralización de radicales DPPH [2]. Esto significa que una sola molécula de EchA puede ‘apagar’ hasta siete moléculas dañinas de oxidación, lo que lo convierte en una herramienta biológica de altísima eficiencia.
Una característica crítica y a menudo ignorada del EchA es su capacidad para actuar como quelante de hierro [3]. Durante procesos inflamatorios severos y ataques virales, las células pueden sufrir daños que liberan hierro libre en el torrente sanguíneo y los tejidos. El hierro libre es altamente tóxico porque cataliza reacciones químicas (como la reacción de Fenton) que generan aún más estrés oxidativo y daño tisular, creando un círculo vicioso de inflamación.
El Equinocromo A ayuda a ‘secuestrar’ este hierro libre tóxico, previniendo mayor daño celular, pero lo hace de manera inteligente: no interfiere con el hierro necesario para la hemoglobina o las funciones vitales [1]. Esta doble acción (antioxidante masivo + control del hierro libre) lo convierte en un candidato ideal para apoyar la recuperación de tejidos dañados y proteger el corazón y el cerebro. Históricamente, los científicos rusos fueron pioneros en estudiar estas moléculas, desarrollando medicamentos como el Histochrome para infartos y glaucoma [1]. Promarine, a través de ERISEA S.A., ha tomado este conocimiento base, lo ha perfeccionado con tecnología propia sustentable y lo ha validado bajo los estándares occidentales y la estricta regulación de ANMAT.
Lo que diferencia a Echa Marine de la inmensa mayoría de los suplementos que encontrás en el mercado es su nivel de validación. No estamos hablando de pruebas in vitro en una placa de Petri o de estudios en animales solamente. Estamos hablando de un ensayo clínico doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo realizado en seres humanos, el estándar de oro de la investigación médica.
El estudio, titulado ‘Clinical Trial to Evaluate the Efficacy of Echinochrome A, An Active Principle of Sea Urchin Eggs, in Improving Quality of Life and Reducing Cellular Inflammation in Long Covid Patients’ y liderado por la Dra. Valeria Brichetti y su equipo [5], se llevó a cabo en el Hospital de Clínicas José de San Martín en Buenos Aires. Este es uno de los hospitales escuela más prestigiosos de América Latina, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), lo que garantiza la independencia y el rigor académico de los resultados obtenidos.
En un estudio doble ciego, ni los pacientes ni los médicos investigadores saben quién está recibiendo el tratamiento real (Echa Marine) y quién está recibiendo el placebo (una sustancia inerte sin efecto) hasta que termina el estudio y se analizan los datos. Esto es fundamental porque elimina el ‘efecto placebo’ o la sugestión psicológica, garantizando que los resultados observados sean puramente fisiológicos y bioquímicos.
Este nivel de rigor es sumamente inusual en la industria de los suplementos dietarios, posicionando a la ciencia argentina y a Promarine en la vanguardia mundial de la nutracéutica basada en evidencia.
Los resultados del estudio de Brichetti et al. (2024) fueron contundentes y estadísticamente significativos. Para vos, que buscás recuperar tu bienestar y volver a ser quien eras antes, estos datos se traducen en esperanza real y fundamentada, no en suposiciones.
Uno de los hallazgos más impresionantes fue la capacidad del EchA para modular la respuesta inflamatoria, no simplemente suprimirla. El estudio mostró que el grupo que consumió Echa Marine tuvo una disminución significativa de la Interleucina-2 (IL-2). La IL-2 es una citoquina pro-inflamatoria que, cuando está crónicamente elevada, contribuye al daño tisular y a la sensación de malestar constante. Los valores medios de IL-2 bajaron de 90.03 pg/ml en el grupo placebo a 84 pg/ml en el grupo tratado [5].
Simultáneamente, se observó un aumento significativo de la Interleucina-10 (IL-10) en el grupo tratado [5]. La IL-10 es conocida como una citoquina antiinflamatoria potente; es la encargada de decirle al sistema inmune ‘la guerra terminó, es hora de reparar y limpiar’. Al aumentar la IL-10, Echa Marine ayuda al cuerpo a salir del estado de alerta crónica y entrar en modo de regeneración. Este equilibrio es vital para detener el ciclo de fatiga crónica.
Más allá de los análisis de sangre, lo que realmente importa es cómo te sentís en tu día a día. El estudio reportó mejoras drásticas en la percepción de los pacientes:
Estos resultados validan que el suplemento no solo actúa a nivel molecular invisible, sino que tiene un impacto tangible, medible y positivo en la vida cotidiana de las personas, ayudándolas a retomar sus rutinas laborales y sociales.
En el mundo de la nutrición y la suplementación, existe una regla de oro: ‘No sos lo que comés, sos lo que absorbés’. Podés tener el ingrediente más potente del mundo, pero si tu cuerpo no puede asimilarlo y llevarlo a las células, no sirve de nada. Aquí es donde entra la innovación tecnológica exclusiva de Promarine, desarrollada en Chubut.
Los polifenoles terrestres (como los que se encuentran en el té verde, la cúrcuma o los arándanos) suelen tener una biodisponibilidad muy baja, a veces inferior al 10-15%. Esto se debe a que son moléculas grandes y difíciles de disolver en agua, lo que complica su paso del intestino a la sangre. Gran parte de lo que se ingiere se elimina sin ser utilizado.
El equipo de científicos de ERISEA desarrolló la tecnología MarineSol™. Este proceso biotecnológico logra que los espinocromas, que son naturalmente hidrofóbicos (repelen el agua), se vuelvan solubles en agua. Esto permite tres ventajas competitivas inigualables:
Esta tecnología es lo que permite que una dosis pequeña y fácil de tomar (como las ampollas de Echa Marine o los 3 ml diarios de Marine Epic) tenga efectos tan potentes y sistémicos en el organismo.
Aunque el ensayo clínico se centró en pacientes post-COVID, los mecanismos de acción del Equinocromo A sugieren beneficios que van mucho más allá de una sola condición. Al actuar directamente sobre la mitocondria y reducir el estrés oxidativo sistémico, estos compuestos marinos son aliados poderosos para la longevidad celular y el rendimiento físico.
Estudios adicionales han demostrado que el Equinocromo A puede mejorar la capacidad de ejercicio y la resistencia. En modelos experimentales, la administración de EchA resultó en un aumento significativo de la distancia de carrera hasta el agotamiento y un incremento en la abundancia mitocondrial en el tejido muscular [7]. Esto sugiere que no solo ayuda a recuperar la energía perdida, sino que puede potenciar el rendimiento en personas sanas o atletas que buscan optimizar su fisiología.
Además, la protección cardiovascular es otro pilar fundamental. Investigaciones previas han indicado que el EchA puede reducir el tamaño de la zona necrótica en infartos de miocardio hasta en un 40% en modelos animales [1], lo que destaca su potencial cardioprotector. Para quienes buscan cuidar su corazón y mantener niveles saludables de colesterol, productos como Marine Pulse aprovechan esta misma base científica para ofrecer un soporte cardiovascular integral.
Elegir Promarine no es solo una decisión de salud personal, es también un voto por un modelo de producción ético y sustentable. ERISEA S.A. opera bajo el paradigma de ‘Una Sola Salud’ (One Health), entendiendo que la salud humana no puede existir aislada de la salud ambiental y animal.
A diferencia de la industria pesquera tradicional que a menudo depreda los recursos, nosotros utilizamos un sistema de acuicultura no extractiva. Criamos y cuidamos a nuestros erizos de mar en sistemas controlados en Puerto Madryn, asegurando su bienestar y evitando el impacto negativo en los ecosistemas marinos salvajes. Este enfoque de economía circular nos permite obtener un producto de pureza inigualable sin dañar el mar patagónico.
Además, al ser una Empresa de Base Tecnológica (EBT) nacida del CONICET, cada producto que consumís apoya la soberanía científica argentina. Estamos demostrando que desde la Patagonia se puede exportar conocimiento y biotecnología de alto valor agregado al mundo, compitiendo con los estándares más exigentes de calidad internacional.
Si te sentís identificado con los síntomas de fatiga persistente, dolor o niebla mental, incorporar Echa Marine a tu rutina puede ser el punto de inflexión que estás buscando. Basándonos en el protocolo del ensayo clínico del Hospital de Clínicas, la recomendación es un tratamiento continuo de 3 meses.
El formato en ampollas bebibles facilita su ingesta diaria. Se recomienda tomarlo preferentemente por la mañana, permitiendo que la biodisponibilidad de la tecnología MarineSol™ actúe durante todo el día. Es importante recordar que, aunque Echa Marine es un aliado potente, la recuperación integral también requiere de descanso adecuado, una nutrición balanceada y, en muchos casos, rehabilitación física gradual.
Para aquellos que ya han superado la etapa crítica pero desean mantener su sistema inmune fuerte y sus niveles de energía optimizados, la transición a Marine Epic es el paso lógico. Marine Epic combina la potencia de los espinocromas con otros nutrientes esenciales para un mantenimiento a largo plazo, asegurando que tu cuerpo tenga las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos diarios.
La validación clínica de Echa Marine marca un hito en la historia de los suplementos dietarios en Argentina. Ya no tenés que depender de anécdotas o suposiciones; ahora contás con la certeza de un ensayo doble ciego que respalda la eficacia de los espinocromas para mejorar la calidad de vida, reducir el dolor y modular la inflamación.
Desde las profundidades del Mar Argentino hasta tu hogar, Promarine Antioxidants te acerca lo mejor de la naturaleza potenciado por la ciencia más rigurosa. Recuperar tu vitalidad es posible, y la clave está en tus células. Te invitamos a descubrir el poder de la ciencia patagónica y a darle a tu cuerpo el apoyo que necesita para sanar y prosperar.
SUPLEMENTA DIETAS INSUFICIENTES. CONSULTE A SU MÉDICO Y/O FARMACÉUTICO. Este producto es un suplemento dietario y no reemplaza el tratamiento médico.
Echa Marine es un suplemento dietario desarrollado con tecnología del CONICET, basado en Equinocromo A extraído de erizos de mar. Está diseñado para apoyar la recuperación de secuelas post-virales, fatiga crónica y mejorar la calidad de vida mediante la reducción de la inflamación celular.
Su eficacia fue validada mediante un ensayo clínico doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo en el Hospital de Clínicas José de San Martín, donde demostró reducir el dolor y mejorar la movilidad en pacientes con síndrome post-COVID.
Basado en el protocolo del ensayo clínico, se recomienda un uso continuo de 3 meses para observar los beneficios completos en la modulación de la inflamación y la recuperación de la energía.
El Equinocromo A es un compuesto natural y seguro. En los estudios realizados no se han reportado efectos adversos graves. Sin embargo, siempre se recomienda consultar a su médico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si está embarazada o en periodo de lactancia.
A diferencia de antioxidantes comunes, el Equinocromo A tiene una capacidad de neutralización de radicales libres 1:7 y actúa como quelante de hierro. Además, la tecnología MarineSol™ otorga una biodisponibilidad del 95%, muy superior a los polifenoles terrestres.
¿Querés conocer más sobre la ciencia detrás de los antioxidantes marinos? Visitá nuestra sección de ciencia o descubrí el producto ideal para vos en nuestra tienda.
Revisado por Dra. Tamara Rubilar (PhD en Biología Marina, Investigadora CONICET)
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